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¿Quién eres tú, de todos modos?



¿Reconoces esta mirada en las cara de la gente? ¿Quién se cree que es? Cuando se te ocurrió una idea o un proyecto, y te encontraste pensando, "Oh Dios, tal vez tengan razón? ¿Quién diablos me creo que soy? ¿Qué sé yo sobre este tema de todos modos? “


¿Has experimentado a veces la sensación de no saber si eres lo suficientemente bueno? ¿Te estresas pensando que muchos otros profesionales en tu campo están mucho más preparados que tú?

No te preocupes, porque no estás sola. El síndrome del impostor, definido como la "incapacidad persistente para creer que el éxito de uno es merecido" afecta a 7 de cada 10 profesionales.


Como mujeres estamos entrenadas para reaccionar ante otras mujeres que tienen éxito como dudando de su capacidad o creyendo que deberían haber hecho algo para estar donde están.


Tuve la oportunidad de formarme como facilitadora en la iniciativa #IamRemarkable de Google sobre reconocimiento a la diversidad y autopromoción. Luego de haber realizado varios talleres sobre este tema me volví mucho más consciente de la lucha que enfrentamos muchas mujeres y la dificultad que existe para sentirnos cómodas reconociendo nuestros talentos en voz alta, creer en la calidad de lo que hacemos y promover nuestro trabajo.


Observo con admiración a muchas de mis amigas sobresaliendo en sus propios campos y siendo exitosas, pero dudando de su valor y talento, sin estar seguras de si son lo suficientemente buenas. Dejando entrar comentarios malintencionados y comparándose con otros. No me malinterpreten, compararnos para obtener inspiración hacia donde queremos apuntar es genial, pero también es importante recordarnos a nosotros mismos que esta gente asombrosa y talentosa, comenzó en algún lugar, un paso a la vez, así que mientras se puede estar viendo el éxito y el reconocimiento, detrás hay muchas horas de práctica y trabajo duro. ¿Cuánta gente que está haciendo grandes cosas en diversos campos sigue siendo invisible para ti?


La cita de Shonda Rhimes, una productora muy exitosa, que dice: "No es que tenga suerte. ¿Sabes lo que soy? Soy inteligente, tengo talento, aprovecho las oportunidades que se me presentan y trabajo muy, muy duro. No me llames afortunada. Mejor refierete a mi como "una tesa", es una inspiración para mí todos los días. Recordar que todas las cosas que he logrado hasta ahora son el resultado directo de mis esfuerzos y decisiones que he tomado a lo largo de mi vida.


Práctica escribiendo tus logros y compartiéndolos en voz alta de vez en cuando, imagina que te encuentras a un viejo amigo y le cuentas en 3 minutos que ha sido de tu vida y donde estas hoy, recuerda que eres la dueña de la narrativa y recuérdate cada día que todo el mundo empezó en algún lugar, todo lo que tienes que hacer es empezar.


Este mantra también me ayuda mucho en los días en los que dudo de mí misma, "Ok, aún no estoy ahí, pero estoy haciendo xyz para llegar a donde planeo llegar, estoy más cerca que donde estaba hace seis meses".


Por último, abraza tu GRANDEZA y como diría Glennon Doyle, cree en ti mismo porque si no crees en la cheetah que llevas dentro, será difícil inspirar a otros a hacerlo.














Imagen de Geran de Klerk en Unsplash

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Medellín, Colombia