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Receta para encontrar tu propósito



¿Qué es lo que me gusta? ¿Qué quiero para mi vida? ¿Sí soy bueno/a en…? Dile bye a esas preguntas que te estancan.


Es normal que durante nuestra vida nos hagamos estas preguntas y es mucho más normal que no tengas la respuesta inmediatamente para todas, eso sí, no esperes que la respuesta te encuentre. Si de verdad quieres salir de ese overthinking debes empezar a actuar para descubrir lo que realmente te va a satisfacer profesional y mentalmente.


Como en toda receta, se necesitarán unos ingredientes muy sencillos y lo podrás usar tanto si estás en búsqueda de empleo o si quieres redireccionar tu carrera profesional. A continuación, te contamos entonces los ingredientes y cantidades que te van a llevar al descubrimiento de lo que quieres para tu vida:



1. Identifica qué metas tienes en tu vida: puedes detenerte a hacer este ejercicio durante unos minutos diariamente, puedes imaginar escenarios donde ya hayas cumplido esos objetivos esto va a incrementar tu motivación.


2. Haz una evaluación de tus habilidades: necesitas hacerte las siguientes 3 preguntas

¿Qué tan bueno me considero desarrollando (inserta la habilidad)?

¿Qué logros he obtenido llevando esto a cabo? Y acá hacemos una pausa para aclarar que muchas veces creemos que los logros debemos ser demostrables por parte de una organización, pero piensa por ejemplo que antes no sabías hacer algo específico y después de trabajar un tiempo en ello finalmente lo lograste hacer o lograste pulir tu técnica, por lo que los logros personales también te ayudarán.

Y finalmente, ¿necesito ser mejor o debo implementar una habilidad complementaria a esta?


3. Identifica lo que debes mejorar y ponte manos a la obra: haz una autoevaluación de cómo estás en cada aspecto y no solo deben ser habilidades, pueden ser otros aspectos como el manejo del tiempo o el cumplimiento de todas las actividades. Luego de esto busca cómo puedes mejorarlo: si inscribiéndote a algún curso, hablando con otro profesional de la misma área o cambiando hábitos.


4. Diseña un plan de acción: Con los anteriores puntos definidos podremos crear un plan de acción. Ponte tareas a cumplir con fechas y horarios.


5. Medir tus resultados: Y finalmente, como cuando pruebas el resultado de tu receta, deberás medir los avances que has logrado con esas tareas que te pusiste y con lo que concluyas podrás tomar la decisión si continuar así o hacer modificaciones.


Mezcla todo esto y al servir verás tu progreso poco a poco. No temas equivocarte, lo más importante es que des el primer paso y lo que sigue de ahí en adelante te irá dando pistas de que estás en el camino correcto o el equivocado.



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